Cuáles son los síntomas más comunes de la gripe aviar


La influenza aviar, o gripe aviar, es una enfermedad infecciosa causada por un virus que afecta principalmente a las aves. Según el subtipo de virus, puede provocar cuadros leves o formas graves que se propagan con rapidez y causan alta mortalidad, especialmente en los subtipos H5 y H7.
Aunque la mayoría de estos virus no infectan a las personas, algunas variantes, como la cepa H5N1, pueden transmitirse al ser humano y representar un riesgo para la salud.
La reciente aparición de casos de gripe aviar confirmados en las localidades bonaerenses de General Madariaga, Ranchos y Lobos, y en la Ciudad de Buenos Aires amerita prestarles atención a los síntomas y a las medidas de prevención.
Según la Organización Panamericana de la Salud, los síntomas de la gripe aviar pueden variar dependiendo de la gravedad del cuadro clínico. Los más frecuentes son:
En casos más raros, se han notificado manifestaciones gastrointestinales, como malestar estomacal y vómitos, o neurológicas, como alteración del estado de conciencia y convulsiones.
En las aves, el virus de la influenza aviar se elimina a través de las heces y de las secreciones respiratorias. Por esto, la enfermedad puede propagarse de un establecimiento a otro a través de vehículos, equipos de protección individual y herramientas de trabajo.
Otra vía de transmisión es el contacto directo con las secreciones de aves infectadas o el contacto indirecto mediante alimentos para aves y agua contaminados.
Debido a su resistencia, el virus de la influenza aviar puede sobrevivir en el ambiente durante largos períodos y a temperaturas muy bajas.
La Organización Mundial de la Salud recomienda evitar por completo el contacto con animales enfermos o muertos, incluidas las aves silvestres, y también con superficies contaminadas con sus excrementos, y limitar el contacto en zonas donde pueda circular el virus de la gripe, como granjas o mercados de animales vivos.
También el organismo aconseja lavarse las manos con frecuencia, limpiar las superficies y mantener buenas prácticas de higiene alimentaria, especialmente al manipular productos de origen animal.
Además, recomienda avisar a las autoridades ante la presencia de animales muertos, los cuales no deben consumirse y tienen que ser eliminados según la normativa nacional. Solo deben consumirse animales sanos.
Fuente: www.clarin.com



